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jueves, 12 de julio de 2012

El Silencio


Silencio, definición: Silencio procede del latín silentĭum y hace referencia a la abstención de hablar o a la ausencia de ruido. El silencio también es un recurso paraverbal que puede utilizarse en medio de una comunicación.

Silencio, una palabra que apenas habla, que no necesita ser escuchada puesto que carece de voz. Una expresión ligada con la luz y la oscuridad a partes iguales.  Así es él, tan callado y reflexivo. Tan enigmático como inquietante, pero a la vez relajado, pausado, esperando la oportunidad para aparecer en sus múltiples facetas. Lo mismo puede convertirse en un gran compañero de la soledad más benevolente como ser el azotador de la verdad, el amigo de las cosas que se nos quieren ocultar, el perro fiel del disimulo y de la farsa.

Nunca me gustaron los silencios. Y cuando digo ésto no me refiero al mutismo que se esconde en la naturaleza, tras un alegre revolotear de pájaros o al sigiloso arte con el que el afluente de un río nos regala los oídos. El silencio del que yo hablo es aquél que se esconde tras la actuación humana. La discreción que oculta un hecho o verdad. El sigilo que siempre es descubierto y que nunca debía haberse escondido. Ese silencio, el de las palabras, siempre se confiesa en actos contradictorios… Y por lo general, tras ser desenmascarado provoca incertidumbre, más preguntas y respuestas que corretean por un laberíntico túnel de enigmas y opacidad.

¿Existe una relación directa entre el silencio y la mentira?. Siempre he creído que sí, más teniendo en cuenta que cuando callamos ante una realidad ambicionamos ocultarla. ¿Acaso no se miente cuando cavamos un agujero dónde archivar la verdad?. Y en el caso de que pretendamos ocultarla y no lo consigamos, ¿cuáles son sus consecuencias?.

Cuando la autenticidad de los hechos se revela y sale a la luz, son muchas la reacciones que aparecen en nosotros. Quizás tantas como número de personas que vivimos en el planeta. Pero la tardía explosión de sinceridad acarrea dudas. Demasiadas.
-¿Por qué?- Es la pregunta que une a las millones de reacciones formando un abanico de irresoluciones.

Y tras esta pregunta, habrá quién necesite excavar más y más. Hay quién no se conforme con sólo una respuesta, puesto que el relativismo que existe en cada hecho ocultado crea múltiples caminos, algunos que no llegan a ninguna parte, otros, que son laberínticos y que encierran más de un disfraz. Siempre se ha dicho que la mentira genera más mentira. Y la vida me ha enseñado que es cierto.

Por ello, llegué a la conclusión de que no hay mayor mentira que el silencio humano, aquél que nosotros construimos hasta crear una fortaleza de sombra y oscuridad.  La afonía del alma humana, divertida para los que desconocen la claridad y juegan al “gato y el ratón” con toda aquella persona que esté en el perímetro cercano a su entorno. Mutismo que genera más dolor que la verdad más contundente.

El silencio humano, la mayor de las mentiras.

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