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martes, 23 de marzo de 2010


Nos empeñamos en odiarnos
Los valores efímeros,
Deseos del que es humano.
Queremos tenerlo todo
Y tras la muerte el todo es nada.

Perdona cuando sea una serpiente
Reptando por mi ascenso
No impediré hacerte daño
Si mi bienestar a tu costa obtengo.

No me juzgues si cometo
Una violación de los derechos.
Pues el deber de toda persona
Es poseer más de un techo.
Hacer de lo universal lo individual.
Dualidad pervertida
Es casarse por unas libras.

Cegadme la vista
Pues ya la tengo cansada
De ver lo que contemplo
Y no poder hacer nada.
La óptica es negra
Si se mira con el alma,
Ésta, que presiente
El dolor por y para siempre
De todos aquellos
Que no puedo ver con mis retinas
Mi corazón, telediario
De la avaricia mezquina
Plasmada en cada almuerzo.

Así me comeré
Un buen bistec
Viendo a niños hambrientos
Y padres sin hijos.
Así me olvidaré
Del vagabundo
Y sus mil cobijos.

2 comentarios:

  1. May, soy Manolo Ozáez. Dos cosas: en primer lugar, ¿cuándo piensas enviarnos algún dibujo, o colaboración para BAILÉN INFORMATIVO? Lo estamos esperando. En octubre sacaremos el número 110. Si envias algo lo publicamos. En segundo lugar, y más personal: ¿empezaste algo acerca de los dibujos para mi novela? Un saludo desde Bailén

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