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miércoles, 17 de febrero de 2010

Si por ello peco, prefiero ir al infierno

Como yo no fui monja,
Jamón nunca me privé,
Las vigilias son para los buenos
Y la gula recorre mi piel.



Como nunca fui a misa
Tampoco tuve que confesar,
Las hostias las tomé con prisa
Porque no quería rezar.



Tampoco fui devota
De los rosarios de oro.
-Cámbiemelo por otra
reliquia de mayor indecoro-.



Nunca tuve fe
En el voto de la pobreza.
-Tenga usted, padre,
que no le falte para cerveza-.



Jamás creí que ir al cielo
Estuviese escondido
Tras la puerta del cajero.
El talonario es bendito
Para el ave de mal agüero.



Creo en el Dios
De las mil culturas,
No tiene ni monjes ni curas.
Un Alá, un Yavhé, un Buda.
Universal es de varios nombres,
Siempre adaptado
A la necesidad del hombre.
El Dios que odia el dinero
Y las santas organizaciones.
Tanta mentira,
Tanta sangre ungida.

1 comentarios:

  1. "Tanta sangre ungida"hay compañera... exprime tu letra donde quieras.. pero déjala correr... magnífico... no es necesario que me visites por mis visitas.. para mi es un placer empaparme de tanta belleza extraída del alfabeto... cariños...

    P.D. si te vas al infierno.. llévate la tinta así no paras de producir...

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