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jueves, 29 de octubre de 2009

azote corrosivo, entre el amor y ser vivo

Sométeme a teorías

Que huelen a dicha
Y se pierden, melancolías.
Núblame los ojos
Y dame una venda
Que me oprima, y comprenda
El sentido de mi existencia.
Dame dolor, pues tengo apetencia.

Y cuando termines,
Fruto de tu carisma abrasivo,
Deja de ser el aprensivo
De mis heridas,

Dame una tregua en tus caricias.
Bandera blanca que me castiga
Y me duele si no la mimas.

Y en la paz de tu silencio
Hazme centro de tu ombligo
En la hipotética teoría
Que es el amor si existe o se inventó
Como alivio del que está enamorado.
Se nos va la mano
Sobando los besos nunca dados.
Al azar soltamos los dados
Como un parchís sin esquinas
Y colores diluidos.
Lo mejor de ti
Se funde con mi mejor cara
Para ser un collage descriptible
En el reloj que nunca para.

Navega a mi lado en océanos
Forjados, fulgor de oro.
Quiero saber si añoro
La soledad si no estás.
Piérdeme en una isla del tesoro
Y olvídame en tu viaje.
Déjame sola sin traje
Para ver si la desnudez
Que me produce la ausencia
Es un látigo,
Castigador de carencias.

Por las noches soñaba contigo

Este poema lo rescaté de una de mis viejas libretas. Tendrá aproximadamente unos tres años o incluso más,no lo sé con exactitud, pero si tuve claro nada más leerlo que quería que formase parte de este blog, tan mío como de vosotros.


Por las noches soñaba contigo

Sin todavía haberte visto…
Eras tú el que estaba en mis sueños
Y me atemorizaba la idea
De que llegase el momento de conocerte.

Anoche te abracé sin verte
Olí tu pelo sin el cosquilleo
Que me provoca su roce
Sin embargo sentí el goce
Del placer de dos que se aman.
Ayer, ¡que locura!
Me sabía tu nombre sin saber cómo te llamas.
Eras tú quien me besaba en unos labios
Que solo eran brisa de invierno.

Ayer noté tus lágrimas saladas
Recorriendo mi espalda
¡Qué estúpida soy!
Solo fue la lluvia en madrugada

El sueño de María



Esta ilustración tiene unas dimensiones de 1x70 aproximadamente. Actualmente lo tengo colgado en el salón. No sé cómo comencé a realizarla, pero sí recuerdo que estaba bastante enfadada y usé el cartón pluma que tenía sobrante y muerto de risa en mi habitación de"las pinturas"(así es como la llaman en mi casa). No tenía idea previa, simplemente cogí un bolígrafo y un papel y la imagen salió sola, como fluye la espuma del mar entre olas tempestuosas. Me gustó tanto lo que ví en esa hoja que sin dudarlo  lo intenté reflejar a un tamaño más o menos considerable. Personalmente, me gusta mucho, y no creí que fuese a quedar tan bien ya que le eché unas cuatro horas repartidas en dos tardes. Sin duda un ejemplo de que el estado de ánimo en el que nos encontremos influye de manera considerable en la ejecución de cualquier obra que nos propongamos realizar.

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