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viernes, 28 de agosto de 2009

DIARIO DE UN PSICOPÁTICO: Mis 17


Hubo un tiempo en que yo, un apuesto y adolescente de 17 años, no sentía temor ante la vida; era impredecible, no conocía el riesgo y la palabra prudencia no existía en mi alocado diccionario particular.
Pasaba las horas junto a mis amigos en una pequeña casa de campo a las afueras del pueblo; rodeada por un inmenso mar de olivos del cual brotaba un pequeño río silencioso y calmado a unos pocos metros más abajo.
Fueron tiempos para no olvidar, quizás de esos acontecimientos que a veces en la memoria pueden sonarnos a fantasía o alucinación. Sin embargo vuelve el olor a romero como un soplo de frescor en mi perturbada mente, dando a mi batalla interna una prórroga cual partido de baloncesto se estuviese disputando.
Es entonces cuando recapacito y recuerdo esos momentos como si fueran ayer: mis amigos, mi adolescencia, el principio de un fin que ni si quiera sé cuando terminará( que patético, ¿no?).

Cuando voy por la calle y me cruzo con algún chico que me recuerde esa dicha y despreocupación sana ya pasadas suelo mirarlo. Casi siempre son la actitud despreocupada y la alegría espontánea lo que más me recuerdan a mí; o al menos, eso creo yo.

No sé como comenzaron mis miedos y mis temores a afrontar la vida con exactitud; pero si conocí en primera persona el proceso lento, pero letal de estos fantasmas que ahora atormentan a mi envenenada sangre; la cual empieza a suspirar por dejar de circular entre mi putrefacto ser interior.

Quizás, todavía sea demasiado pronto para abrir mi corazón. El miedo al expresar lo que uno siente es demasiado fuerte y aún intento asimilarlo. Puede que mi propio pecho todavía tenga que dilatarse un poco más con la fuerza de la voluntad. Lástima que Voluntad este dormida esperando una primavera mejor mientras Miedo aprovecha para hacer de las suyas junto a Vergüenza. Precisamente de este trío no necesito a ninguno de los disponibles; y para más colmo, Valentía está de vacaciones y no sé cuando volverá.

Es por ello que en este proceso de curación tan lento quizás esto se podría considerar un epílogo. Puede que solo sea una pequeña y resumida introducción de las andanzas y temores de mi pasado. Luego ruego me perdonen si querían saber algo más de mí. Aún es demasiado pronto.

Personajes 1808


Estos son algunos de los personajes que aparecen en un libro álbum ilustrado sobre la Batalla de Bailén.

Haciendo amigos



La otra noche, mientras trabajaba una pareja de municipales se acercó y me preguntó si era yo la que había dibujado la viñeta que veis arriba( y perdonad que no se vea todo lo bien que me gustaría...) La viñeta resume de forma cómica el caos que se forma a determinadas horas del día en la conocida calle Sevilla(Bailén Siti). No hay día que no me encuentre un coche estacionado en doble fila en el tramo que hay desde la panadería hasta la cochera de la urbanización Ávilas Rojas. Claro yo supongo que muchos de ellos dejan el coche parado y estacionado para comprar el pan( teniendo en cuenta de que Bailén es "tan inmenso"...pues claro, uno no puede dejar el coche en su casa para ir a comprar el pan porque para cuando llegue de vuelta seguramente se le haya puesto duro...) Bueno, menos crítica y a lo que voy. Esta viñeta salió en una revista conocida en mi pueblo y puede que noa todo el mundo le haga gracia( como a algunosdelos miembros de la autoridad municipal). Pues bien, es verdad que mi intención no era lanzar piedras contra la policía municipal, ya que conozco a casi todos y en definitiva me parecen gente muy amable,; sin embargo sí que quería concienciar a los bailenenses para que actuásemos(me incluyo yo) con un poco más de civismo. De todas formas tengo que añadir que las autoridades están para que los ciudadanos cumplan con sus deberes, y no deberían sentirse ofendidos por la viñeta, ¿o si?

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