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martes, 28 de abril de 2009

Una de edificios

óleo sobre lienzo

LA GRIPE COCHINA


Como cada día, mientras almuerzo un plato que no sé si me va a saber a gloria o a rayos (eso es debido a que casi toda mi familia le gusta ver el telediario a esa hora…) llega a mis oídos la nueva noticia: ¡una posible epidemia de gripe porcina!
Por si no tenemos bastante con las de miles de millones de desgracias que se producen en nuestro planeta…
Lo que más me impacta es que se le llame “gripe porcina”. Claro, es evidente que este virus procede del cerdo. Sin embargo, yo (que tengo una mente “muy sucia”; he comenzado a realizarme una serie de cuestiones acerca de esta enfermedad.
En un mundo tan “desarrollado”, donde existen cientos de medicinas, etc., etc. ¿Cómo es posible que se produzca un hecho así? Y, en el caso de que el virus llegue al ser humano a través del cerdo, ¿cómo es posible que un animal que nos ha estado alimentando desde hace miles de años ahora nos cause este tipo de problemas?
Y fue, con estas dos preguntas, como en vez de conseguir una respuesta me sumergí sobre mí misma en un mar de dudas alrededor, tales como:
-¿No será que estamos utilizando ciertos “productos” para cebar a los animales? Claro, teniendo en cuenta que esta “modernización” de la ganadería consigue que los animales destinados al consumo humano engorden antes y, por tanto, salgan más rentables para sus cuidadores. No es lo mismo ganar un euro que ganar cinco euros (¿no creen?). Aún así he utilizado el verbo “ganar” ya que opino que mientras se “gane”, da igual la cantidad.
En fin, no quiero empezar a enrollarme con este tema, porque todo son suposiciones. Sin embargo, me gustaría que pensásemos y reflexionemos. No sabemos en realidad (en muchos casos) como han sido tratados estos animales.
¿Habrá “causado” el ser humano este virus?
¿Habrá sido otra clase de “cochino” el culpable de que en ciertos países estén con mascarilla?
No puedo responder a ninguna pregunta, pero si puedo hacerlas como ciudadana preocupada. A la única conclusión a la que he llegado es que en vez de llamar a esta enfermedad gripe porcina, he decidido referirme a ella como “gripe cochina”.
P.D: Es menos doloroso para algunos echar la culpa de este tipo de virus a los animales en vez de intentar combatir el propio descontrol del sistema.

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